Policía asesina de Dallas que mató a su vecino fue condenada a 10 años de cárcel

La oficial de policía de Dallas, Amber Guyger, purgará una sentencia de apenas 10 años de cárcel por asesinar a su vecino afrodescendiente de varios disparos, quien se encontraba en la sala de su propio apartamento comiendo helado cuando la mujer entró y lo hirió mortalmente.

Botham Jean, la infortunada víctima, era un joven inmigrante proveniente de la isla caribeña de Santa Lucía, quien llegó a los Estados Unidos para estudiar una carrera universitaria.

Los hechos ocurrieron el 6 de septiembre de 2018. La mujer policía de 31 años asegura que entró por equivocación al apartamento del joven Jean y creyendo que había un intruso en su casa le disparó en medio de la oscuridad.

Amber Guyger dice que llegó cansada de un día difícil en el trabajo y al intentar abrir la puerta del que creía su apartamento la encontró entreabierta, por lo que sacó su arma, entró y pidió ver las manos del sujeto que estaba dentro de su casa. Pero cuando el muchacho se acercó ella, le disparó alegando que temía por su vida.

Una vez tendido en el piso muerto, la oficial se percató de que ese no era su apartamento. La mujer se había equivocado de piso. Angustiada por su terrible equivocación, llamó al 911.

En el juicio la defensa se centró en la idea de que todos los pisos eran iguales en ese condominio. Y, que al igual como había ocurrido con otros de sus vecinos, quienes frecuentemente se equivocaban de piso o de puesto de estacionamiento, la oficial creyó realmente que estaba entrando a su propia casa y se sintió en peligro.

Pese a asegurar que se había equivocado de piso cuando llegaba a su casa al menos en 20 ocasiones anteriores, los ciudadanos de Dallas no creyeron mucho en su testimonio, más aún porque ocurrió en un momento donde se han incrementado los crímenes raciales en Estado Unidos.

La Sentencia

Un año después de los hechos se conoce la sentencia. Aunque se enfrentaba a una posible cadena perpetua, la mujer fue condenada a solo 10 años de prisión por el asesinato de su vecino afrodescendiente de 26 años de edad.

Amber Guyger siempre se ha mostrado arrepentida de los hechos, incluso ha declarado que preferiría ser ella quien hubiese muerto aquella noche en lugar el joven contador que vivía en piso de abajo.

Sin embargo, la fiscalía, en defensa de la víctima, asegura que la ex funcionaria publicaba mensajes racistas en sus redes sociales y que estaba distraída porque en el momento del homicidio intercambiaba por teléfono mensajes sexualmente implícitos con un compañero de la policía.

Botham Jean llegó a suelo estadounidense con el sueño de estudiar una carrera universitaria; ya se había graduado de contador en su país. El joven profesional vivía en el mismo conjunto de apartamentos que la rubia oficial de policía, en el piso de abajo y se encontraba comiendo un tazón de helados en la sala de su casa cuando la policía entró y disparó, acabando con su vida.

La ex policía recuerda que le pidió al joven mostrar sus manos y al verlo acercarse rápidamente sintió temor y disparó. Solo después de haberle quitado la vida recordó que el vecino la saludó al acercarse, «¡Hey! ¡Oye! ¡Hola!”, le habría dicho inmediatamente antes que ella abriera fuego.

Hermano de la víctima la perdonó pero su madre no lo supera

Repetidamente la acusada aseguró que sentía miedo y no odio racial cuando ocurrió el asesinato, pero la fiscalía hizo un despliegue de mensajes racistas y de odio contra las personas afroamericanas en las redes sociales de la ex policía.

La defensa pidió al jurado considerar la muerte de Jean como un hecho de “pasión repentina”, es decir, que ocurrió al calor del momento y sin premeditación. Mientras que los fiscales pedían 28 años de cárcel como un hecho aleccionador, ya que era la edad que el joven contador cumpliría este año.

Lo cierto es que la han condenado a 10 años de prisión y sorprendentemente, luego de la sentencia, el hermano de la víctima dijo ante la corte que si estaba arrepentida en su corazón la perdonaba, porque su hermano hubiese querido que encontrara a Dios y pidió permiso para abrazarla, el cual fue concedido por la juez y ambos lloraron juntos.

Entretanto, Allison Jena, madre del joven asesinado dijo que no ha podido superar el asesinato de su hijo. “No puedo dormir, no puedo comer, simplemente ha sido el momento más terrible para mí”.

Mientras se celebraba el juicio por el asesinato del joven afrodescendiente en la sala de su propia casa por una policía blanca,  las manifestaciones en las calles aledañas al tribunal se mantenían exigiendo justicia, incluso hubo arrestos para las personas que se mantenían cerrando el paso en la vía.

Fuente:  www.nbcnews.com